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por ag0nistika

Echo tanto de menos el silencio

y sin embargo, me encuentro tan vacía de palabras.

Qué curioso que a la noche

siempre me regresen los sabores amargos

de otro mal despertar.

Y qué curioso él, que olisqueó en mi sueño

despierto en la vida,

soñador de la inocencia

que conlleva vivir soñando,

que destina soñar viviendo.

qué curiosa yo

que aun pareciendo saberlo todo

disimulaba mi astucia

a cambio de su vivir en mi sueño,

de mi vivir en su soñar,

de mi soñar en su vivir,

mientras esperaba este mal despertar.

 

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